la princesa cayó, no ríe más,
sólo piensa, cuestiona, analiza...
la princesa cambio su rostro,
lo hizo duro, cortante, gris...
la princesa llora, no conoce el por qué,
sólo sabe que en el cielo cada una de las estrellas es un suspiro que su corazón a dejado de dar...
la princesa, es ella....
quizá ría, quizá suspire, quizá ame, siempre es ella...
su soledad perenne, su mimetismo, su mirada hipnótica, su euforia, son propios...
la princesa calla, y aún callada conoce su dolor
reflexiona, llega a conclusiones...
solloza con los labios entre abiertos: "ni el mundo, ni yo podrán darle la vuelta a mí sentir y al latir trepidante de mi corazón..."