" Al cuarto de Tula, le cogio canndela. Se quedó dormida y no apago vela".... decía la rola que escuchan mientras entrabamos en aquella fiesta donde bailamos cada minuto, donde estuvimos moviendo la mente y el corazón de modos extraños, al compás de los distintos ritmos y de la temperatura, que parecía un amigo que te sigue por siempre....
en momentos me veías a los ojos y me hipnotizaba tú mirada penetrante mientras movías mi cadera al ritmo de un buen son; en otros momentos reías y decías estupideces a mí oído que me hacían reírme sin parar... de pronto parábamos y bebíamos de un vaso con ron, para después seguir bailando entre la gente, tan juntos y tan distantes cómo sólo se puede hacer mientras se baila...
en una vuelta me dijiste:
-eres única,
yo sonreí y volví a tus brazos instantáneamente, sin articular palabra...
el ritmo de la música me hacía presa de su candor y tu comentario lleno mi cuerpo de ese estúpido entusiasmo que se siente mientras ríes, gozas y por supuesto bailas...
volviste a tomar mi cara y me besaste,
te conteste: mil gracias...
y la música continuo...
yo no podía para de mover mis pies en una expresión finita de lo divertida y satisfecha que estaba ...
cada canción era una coincidencia de lo que sentía y de la pasión que corría por mis venas...
las palabras sobraban, el contoneo de los cuerpos decía mil palabras en un solo movimiento....
la noche aún no terminaba, aún teníamos tiempo de seguir la fiesta por horas,
aún teníamos minutos para decir te amo entre miradas, aún esa noche era nuestra,
aún el sudor era el condimento perfecto de nuestros cuerpos,
la energía seguí al tope, los amigos reían, las luces se movían a la par de nuestros movimientos y de la música africana, de los tambores, de la voz melosa y del alcohol...
todos pedíamos a la luna no se escondiera, todos bailábamos, todos vivíamos un momento de placer a través del baile,
todos sonreíamos y expresamos nuestra alegría a través del baile,
la música paso de la salsa, el merengue y el son, al dance, del jazz a lo tropical , del house a la balada... cada una expresando mil sentimientos
nosotros pasamos de bailar juntos a la separación literal, de los besos a las miles de vueltas, de las risas a los silencios, de beber alcohol a sólo mirarnos... jajaja
podría contar tantas cosas,
podría describir las caras de los asistentes a dicho lugar, las imágenes de mi entorno, el lugar mismo, cada objeto, el sabor del ron en mi boca, el olor de la noche, la sonrisas de satisfacción o los momentos de silencio,
pero mejor me quedo con el baile, y la expresión de los sentimientos a través del ritmo, del cuerpo jadeante y las vueltas...
por fin el momento termino, el cansancio y la satisfacción están presentes...
la noche fue del dios baco y de eros, del lúdico placer de moverse y hacerse uno con la música...
hasta pronto es nuestra despedida, un guiño del ojo y seguir caminando sobre la acera mientras el sol nos revela su plenitud...