
cada noche al dormir espero tu entrada por cada puerta o cada ventana, sueño con tus sonrisas, contigo a mí lado, con todo; suena de pronto el teléfono y reconozco que eres tú sin necesidad de contestar, sin necesidad de mirar el decodificador...
sonrió instantáneamente y camino hacía la ventana para contestar, mientras hablo veo el reflejo de la luna, las gotas de lluvia cayendo sobre mi ventana y los millones de estrellas en el cielo.
platicamos por minutos sobre todo, sobre nada , sobre tu y yo, sobre el clima, sobre que hiciste en el día o lo que hice yo...
minutos después me dices adiós y me quedo callada, quizá con una sonrisa, quizá con un suspiro, o quizá triste... vuelvo a la cama, trato de dormir y no puedo, doy mil vueltas y por fin sin pensarlo logro que Morfeo me haga suya...
duermo por un par de horas, duermo con la grandiosa idea de un mañana lleno de alegrías, de sueños, de bellezas, de pinturas y de arte, de magia y de música y de danza de todo lo que me hace feliz y lo que admiro por la belleza de su forma, contenido o plenitud.
despierto buscando una respuesta a las palabras dichas la noche anterior, despierto con un profundo desasosiego, con un sentimiento encontrado entre alegría, melancolía, sueño y dolor...
me levanto deseando que el mundo me permita corregir mi mundo y darles respuesta a la miles de preguntas..
vuelvo a llamarte, hacemos el mismo rito y por estúpido que esto parezca las dudas se esfuman, la paz y el sosiego se apoderan de mi mente..
4 comentarios:
Tranquilidad.
Saludos.
¿Acaso hay otro ritual para vivir en paz?
Cuando el tiempo se acaba y -lo peor- se renueva, la melancolía, el miedo, la duda encuentran un hogar en los corazones de los que no somos los suficientemente aptos para alejarlos con lagañas en los ojos; algunos afortunados sólo tienen que descolgar el telefono para entender que el mundo es mejor, hay a quien se le exige más y a veces no lo consigue
maldito teléfono lo odio más de lo que puedo odiar cualquier cosa, o quizá odio más tu estúpido ánimo, o tu estúpido desánimo ante todo... pues sí espero tener lagañas y morir en silencio a volverme de los afortunados que descuelgan el teléfono....
Caramba caramba!!!!!!!!
Pues esperar es algo cultural, ya lo he dicho, estamos condenados a esperar, a no estar trnaquilos nunca. A buscar, sea lo que sea, siempre buscamos.
China, no desesperes, no divulgues esa transparencia tornasol.
Dale al tiempo un lección de humildad, y deja de pensar en él.
Un beso, china, se le quiere.
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