1 de agosto de 2007

el silencio y mi espera....

hoy mi única arma, aún estando entre la espada y la pared, es callar es esperar que el silencio me consuma, me haga suya y me lleve al mundo de lo figurativo, de lo irreal, de lo imaginario e inverosímil....
espero en compañía, con bullicio y más despierta que nunca tú venida...
quizá vendrás a llevarme.... (silencio eterno)

el silencio del mundo es conciliador, sencillo, misterioso,
todos somos silencio, todos vivos con él, nos alimentamos y recurrimos constantemente a él,
nos gusta, nos atrae, es el campo magnético al que estamos infinitamente dispuestos a ir,
es el cálido sollozo del mar, la ternura de una mirada al amanecer o una hoja volando en otoño.
en el silencio conocemos, nos reconocemos, o nos damos a conocer,
es el sigilo de un paso, de un acto entre las brumas de la oscuridad o el acontecimiento mimético de dos cuerpos en el horizonte.
en él, somos una masa amorfa que nos envuelve de oropel y terciopelo que nos lleva hasta el horizonte, y nos permite volar hacia el infinito,
nos exige conciliar con nuestros demonios y jugar con las virtudes, nos pide sigilo y nos da paz,
en el silencio, de los instantes, las milenios, los meses, los segundos se crea un misticismo perverso que nos envenena y que nos cautiva con ese aroma a la nada, a lo inefable, a lo inverosímil e intangible....
con él dormimos, volamos, pensamos, (yo, aún espero ese silencio conciliador, perpetuo)
en él habitamos, a él recurrimos y del mismo modo lo alejamos para no ser cuestionados por nuestros silencios ocultos en forma de dudas o preguntas de nuestro espíritu acorralando, quien es presa de la inmediatez, de la desazón o la insensatez.
el silencio en su mágica esencia paralela nos encanta y aterroriza; nos otorga paz o nos cuestiona... nos hipnotiza, con la perversidad del acompañante que en silencio nos seduce, o no limita con la imagen frenética del terror, la oscuridad o la desolación.
el silencio cautiva, vuelve dulce lo agrio y permiten que mi ser salga de su cuerpo en busca de la verdad...

aún te espero sola, callada y dormida a que llegues silencio misterioso, envenenante y falaz....

1 comentario:

Cicuta drinker dijo...

Tan mortal, tan eterno
el Silencio puede ser encantador de serpientes, eso lo sé. lo vi, lo escuché. el sielncio nos lleva a lo inefable?... quizá el sielencio es enefabilidad pura, es la escencia de la sugerencia.
Los puntos suspensivos, decir sin decir nada, eso es corriente, la sugerencia que nos torutura en su interrogancia, en su paz tántrica.

Me gusta el silencio, el tuyo me sienta bien. Tú silencio, yo.