hoy me has relegado, y que más da si aún sigo sola...
hoy ya no soy nada de nadie, y que importa admitire mi dolor a oscuras, sin compañía y sin remordimientos...
hoy amanecí con lágrimas en los ojos, y no me importo limpiarlas para continuar mi camino hacia la eternidad...
hoy no tengo una sola frase, ni un sólo pensamiento en la cabeza, y no quiero modificar la muerte transitoria de mis conocimientos, ya que el no pensar me atrae hacia el destino y hacía la misma vida que un día regale y al tercer me arrebataron.
hoy es un día como cualquiera, nublado oscuro y gris; hoy tiene el mismo tiempo que ayer; hoy soy la misma mujer sobre la cama; hoy es jueves y las esperanzas se minimizan y la desazón se engrandece....
hoy he tomado una decisión; hoy seré racional con mis ideas y sentimientos, hoy soy yo a pesar del dolor, las lágrimas, los golpes y encontronazos...
hoy me sobran las razones para olvidar y poner punto final a todo y con todos; hoy no despierto por gusto, hoy lo hago por obligación, por miedo de no despertar más y por querer enfrentarme de nueva cuenta con la realidad.... esa que hace mucho me sigue diciendo que no hago más que errar y caer en hoyos profundos donde mi destino se nubla y mi dolor se agranda...
hoy el olvido es mi única arma, hoy la inteligencia será mi escudo y el silencio mi armadura....
hoy soy una pieza más del juego, ¿y mañana....
4 comentarios:
siglos, la tristeza ocupa ellugar de los grandes hombres, pero hay, y cito, "que asumirla como tal". Debesmo entender que la trsuiteza es más profunda, que sale cuanod un nubarron tapa el sol a medio día, esa desazón es la que hace los hombres, ahora, no sólo tristes, sino raros.
EHombres y mujeres que comparten tiempo, deben compartir la necesidad de estar el uno con el otro, de sentir que sus soledades sy sus tristezas no son sino las mismas que nunca son iguales.
Shakespeare dice que el hombre qu pinesa, sonríe, y qu eel hombre que siente, llora.
Me declaro ambivalente, me declaro un ser qu epinesa por qué llora. y que ríe por que siente tal o cual cosa.
Triste el hombre que declara que no puede más y aún así, se levanta a trabajar todos los días, mietras el sol le pega en el costado y él hace como que no pasa nada.
Triste la mujer que decide por si misma y no hay nadie que la valore, triste la mujer que declara la ignominia entre sábanas, triste hombre que no puede consigmo mismo y ama a su mujer, triste el que se preocupa por los demás y demás saben que él se preocupa, pero se siguen suicidando.
Las guirnaldas que coronan tu y las violetas de tu eterna soledad.
Sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así, aquí o allá, aquí o allá.
dios santo, que bello Abril.
¿Y mañana? Que la noche se quiebre y las estrellas marquen los latidos del corazón. AL final sólo queda nuestra respiración, con la que nacimos y con la que moriremos, el último destello de dolor que alcanzaremos a percibir.
En fin, si pudieramos disfrutar el llanto y el dolor, definitivamente sería mucho menos pesado; aunque las historias del desencanto sean abrumadoras y no nos permitan ni siquiera voltear al piso para patear piedras...
Y después de todo, al final, mañana, habra otra oportunidad, como siempre.
El llanto y el dolor son muy disfrutables. Tenemos un caliz de en el pecho, un pergamino ue nunca termina. Ahí debemos escribir estas historias. El solo limpia las calles, la memoira, hay que inventar el final más doloroso de cada historia.
"pisible, aléjate; imposible ven, por favor"
Ja.
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